La batalla interna entre ángeles y demonios define nuestra existencia. Un poema breve sobre el renacer y la luz que siempre prevalece al cruzar la oscuridad.
Leyendas de un infierno,
prevalecen hasta en los cielos,
y por bocas llegan a tierra.
En un anochecer,
en el lado oscuro del alma,
lo descubres dentro tuyo
y sientes su aliento frío…
Los demonios son reales.
Al amanecer,
cuando el sol renace,
te encuentras afuera.
El calor dicta a tu oído:
Somos ángeles.
La luz siempre vence,
siempre prevalece.
Solo quien pisa el infierno
sabe guiar al cielo.
Nota del autor: Si te interesa explorar por qué buscamos refugio en verdades absolutas y cómo esa necesidad de control termina convirtiéndose en nuestra propia prisión, te invito a leer mi artículo de opinión de esta semana: La ilusión de la certeza: ¿por qué el orden absoluto es el origen del caos?.